Seguro que has oído mil veces que «somos lo que comemos», pero cuando hablamos de fertilidad, esta frase cobra un sentido especial. Hoy vemos la relación entre alimentación y maternidad.
La alimentación no solo influye en tu peso, sino que actúa directamente sobre la «materia prima» de la vida: los óvulos y los espermatozoides.
La dieta mediterránea: Tu mejor aliada
Viviendo en el sur, tenemos a mano los ingredientes para la mejor dieta que puedes seguir: la dieta mediterránea. El aceite de oliva virgen, las legumbres, las frutas de temporada y el pescado azul aporta los antioxidantes necesarios para proteger a las células del envejecimiento. Estos nutrientes son vitales para mejorar las tasas de éxito, especialmente en casos donde buscamos optimizar la calidad genética.
¿Qué debemos dejar fuera del plato?
Tan importante es lo que sumas como lo que restas. Para «preparar el nido», es fundamental reducir al mínimo hábitos que pueden dificultar el embarazo, como el consumo de alcohol, el tabaco o las dosis elevadas de café. Estos factores pueden alterar el entorno hormonal y reducir las probabilidades de una implantación exitosa.
El primer paso: Conoce tu punto de partida
Una alimentación equilibrada te ayudará a mantener un Índice de Masa Corporal (IMC) óptimo, un factor que en Embryocenter consideramos clave para que los tratamientos sean más eficaces y seguros.
Si no sabes por dónde empezar, te invitamos a usar nuestra Calculadora de IMC en la web. Es una forma sencilla de ver si tu cuerpo está en el rango ideal para concebir o si necesitas pequeños ajustes en tu dieta para mejorar tus probabilidades de éxito.
Recuerda: Cada pequeño cambio en tu mesa te acerca un poco más a tu sueño. En Embryocenter estamos aquí para ayudarte a conseguirlo.
